Ruta Vikinga Ría de Arousa

La Historia

Las Torres de Oeste

La historia de este enclave defensivo es muy larga. Primero se asentó un poblado costero durante la Edad de Hierro. Más tarde se transformaría en un puerto comercial del Imperio Romano que, a tenor de lo que cuentan las sagradas escrituras, tuvo que ver pasar la barca da pedra que transportó los restos del Apóstol Santiago desde Jaffa (Palestina) hasta el puerto de Iria Flavia. Pero con el paso de los siglos abandonaron las actividades comerciales y se construyó un complejo militar defensivo para aprovechar el valor estratégico del enclave.

Las Torres de Oeste en la Edad Media

Fue el rey Alfonso III “el Magno” quién ordenó la construcción de los dos edificios más importantes del s. IX en Galicia. Uno era religioso, la Basílica del Apóstol (en Compostela), y el otro una obra civil: la reconstrucción del Castellum Honesti, en Catoira. Quería convertir el viejo enclave comercial y militar romano en uno de los principales castillos del reino asturiano y de toda la Europa altomedieval.

De esta etapa prerrománica son las murallas y torres de gran altura que se construyeron al lado del río, dos de las cuales todavía están en pié. De esta época asturiana también es el crismón con la Cruz de la Vitoria (emblema de Alfonso III) encontrado en las ruinas de Oeste y que se conserva en el Museo de Pontevedra. Posteriormente, el rey Alfonso V de León continuó fortificando la fortaleza en el s. XI.

En 1024 la monarquía donó las Torres de Oeste a la Mitra Compostelana. A partir de entonces los sucesivos obispos (Cresconio y Diego Peláez) siguieron edificando en la ciudadela, fundamental para la defensa de Santiago de Compostela. Años más tarde las Torres de Oeste también fueron testigo del nacimiento de Diego de Gelmírez, el primer arzobispo de Compostela, pues su padre -el caballero de Gelmirio- es alcaide del castillo a mediados del s. XI.

Durante el pontificado del arzobispo Gelmírez el Castellum Honesti alcanzó pleno desarrollo y el máximo esplendor, según narra la Historia Compostelana. Reforzó el enclave militar -más todavía- entre los años 1108 y 1122, siendo éste último fundamental para rechazar dos ataques de naves sarracenas procedentes del norte de África (años 1122 y 1134). Las Torres y Catoira se convierten así en llave y sello de Galicia.

La fortaleza terminó de diseñarse durante el s. XII, de tal forma que quedó un recinto elíptico rodeado por un muro y armado por siete torres. Las torres que quedan en pie son del s. IX, mientras que hay ruinas de otras que son de época romana y del s. XII. Entre todas estas construcciones destacaba una gran torre central, todavía visible y que se elevaba sobre las demás.

El declive

El valor estratégico de este castillo marítimo decayó a finales del s. XV y su declive llegó en época de los Reyes Católicos, momento a partir del cual entra en un período de lenta y progresiva decadencia. En la Edad Moderna sólo sirvió de refugio de vagabundos y cantera para las casas cercanas, aunque sin caer del todo gracias a la existencia de la capilla del Apóstol. De todas formas, las Torres de Catoira dieron un último servicio en 1719 al proteger el puerto de Padrón de invasores ingleses.

Las invasiones

Durante la Alta Edad Media varias hordas de normandos penetraron en la ría de Arousa y causaron gran terror con sus expediciones de pillaje. En el año 850 saquearon Iria Flavia y provocaron la huida del Obispo y del Cabildo hacia Compostela. Pero en expediciones posteriores (años 859 y 968) tuvieron que enfrentarse a los hombres del Castellum Honesti. Estos ataques tenían como objetivo principal en Jakobsland (Galicia era la “Tierra de Jacob”) la toma de la ciudad de Santiago, mitificada por los invasores y que la imaginaban llena de grandes riquezas.

Durante el pontificado del arzobispo Gelmírez se reforzó el enclave militar entre los años 1108 y 1122, siendo éste fundamental para rechazar dos ataques de naves sarracenas procedentes del norte de África en los años 1122 y 1134. Las Torres y Catoira se convierten así en llave y sello de Galicia.