Ruta Vikinga Ría de Arousa

La Capilla de Santiago

Capilla de Santiago Catoira

La ermita de las Torres es el mismo templo que levantó Diego Gelmírez en el año 1122. Se encuentra unida a una de las torres y ha sido rehabilitada en varias ocasiones. La iglesia es de una nave -con un ábside semicircular- que está cubierta con una bóveda de cañón con directriz en arco de herradura. El arco triunfal (semicircular) se apoya sobre jambas de codillos. Los perpiaños son irregulares.

La fachada principal se corona con una espadaña de una sola tronera. La portada se compone de una sencilla puerta con un lintel pentagonal bajo un arco semicircular. En el tímpano están los restos de una inscripción de difícil lectura. La fachada meridional carece de cornisa, ni troneras y sólo se abre con una puerta adintelada con un arco de descarga similar al arco de la fachada occidental, la principal. En la fachada septentrional se abren cinco troneras con arco de herradura.

La Historia Compostelana -escrita por los colaboradores de Gelmírez- considera el Castellum Honesti como llave y sello de Galicia, pues siempre fue un conjunto importante para la defensa de la sede episcopal. Por esta razón la Iglesia quiso dotar al castillo de una capilla dedicada a Santiago. Siglos más tarde, entre los ss. XII-XVI numerosos peregrinos acudieron ante el altar de esta pequeña capilla de Oeste después de orar en Compostela ante la tumba del Apóstol Santiago. Este flujo constante de fieles devotos hizo de Catoira -al igual que Fisterra, Muxía y Padrón- un lugar de peregrinación continuación del Camino Francés.