Ruta Vikinga Ría de Arousa

La Historia

Historia Romería Vikinga Catoira

La tradición de esta fiesta profana se remonta a 1961, cuando se celebró por vez primera un acto que rememoraba los desembarcos normandos en las tierras del Ulla. Fueron los miembros del Ateneo do Ullán -un foro artístico y literario integrado por intelectuales de la zona- los precursores de este festejo, que comenzó siendo una reunión de amigos con inquietudes culturales comunes.

A partir de 1965 los trabajadores de Cerámica Domínguez del Noroeste -una empresa radicada en Catoira- cogieron las riendas de la celebración y durante más de dos décadas asumieron su organización y el patrocinio. La Romería Vikinga, con el paso del tiempo, se iba a consolidando en el calendario festivo estival y adquiriendo más y más fama; de hecho consiguieron la declaración de Interés Turístico Nacional en 1988.

En 1991, vistas las dimensiones que iba adquiriendo la romería y la creciente inversión que se necesitaba para dar respuesta a las expectativas, el Ayuntamiento de Catoira asumió la organización del evento. A partir de entonces se fueron introduciendo novedades que enriquecieron la fiesta y que la proyectaron a escala internacional. Prueba de ello es el hermanamiento firmado en 1997 con Frederikssun, la villa danesa con mayor tradición vikinga.

Las embarcaciones vikingas empleadas en los siguientes desembarcos son fruto de los intercambios culturales establecidos con los países nórdicos. Así, el drakkar ‘Torres de Oeste’ (que ya no está operativo) fue construido en 1993 por un grupo de artesanos catoirenses, que anteriormente habían viajado a Dinamarca para estudiar los métodos de construcción de las embarcaciones de ribera; y decidieron hacer una copia del ‘Skuldelav 5’, encontrado en el fiordo danés de Roskilde. Y el drakkar ‘Frederikksund’, botado en 2008, es una adaptación del ‘Gokstad’, un barco vikingo encontrado en Noruega y que combina diseños decorativos inspirados en la nave ‘Oseberg’.

Otro de los cambios que sufrió la Romería Vikinga con el paso del tiempo fue la ampliación de su duración, pues sólo un día se quedaba corto para un evento tan importante. Así, el Concello de Catoira fue introduciendo en el programa la Semana del Teatro Romería Vikinga y otras actividades que fomentan el espíritu cultural y literario de sus fundadores.

Pasaron siglos y el cuento ha cambiado. En la actualidad catoirenses y miles de curiosos se juntan en el recinto de las Torres para dar la bienvenida a los “bárbaros”. La violencia, el terror y el odio se transformaron en una divertida fiesta de convivencia en la que los “temibles guerreros nórdicos” invaden pacíficamente el castillo. Y esta vez la sed no es de sangre, sino de vino tinto del Ulla.

La música, el folclore tradicional y la gastronomía gallega son elementos fundamentales en esta romería. En un mercado ambientado en la época medieval se ofrece a los visitantes mejillones, pulpo, empanada y, por supuesto, vino tinto del Ulla.