Ruta Vikinga Ría de Arousa

Rutas a pie

Rutas a pie en Catoira

Catoira siempre mostró un especial interés en todo lo que tenga relación con el río Ulla y sus afluentes, dado que son las mayores riquezas naturales del municipio. El río Catoira es la arteria fluvial del municipio -del mismo nombre- después del río Ulla. Tanto el Catoira como su afluente, el rego de San Cibrán, nacen en las faldas del monte Xiabre a más de 600 metros de altitud, en el corazón de la península del Salnés.

El sendero del río Catoira y el rego de San Cibrán

Un camino sigue el cauce de estos dos cursos fluviales a lo largo de 11 km, desde su tramo alto (en la ermita de San Cibrán) hasta la desembocadura en el río Ulla, en un punto dónde es difícil diferenciar las aguas de la ría de Arousa. Desde aquí podemos llegar hasta las Torres de Oeste caminando por un paseo fluvial.

Este sendero tiene un paisaje forestal en la parte alta, con abundancia de pinos y eucaliptos. Pero en pocos kilómetros se pasa a unas orillas fértiles, con cultivos de maíz, patatas y vides, acompañados siempre por el bosque de ribera. Los bosques de ribera son una formación forestal peculiar que se desarrolla en zonas húmedas y que proporciona sombra y un ambiente fresco, muy importante para la flora y la fauna del río. Este tipo de bosque -con su abundancia de sauces, alisos y robles- y los arroyos de aguas limpias son los auténticos protagonistas de este sendero.

Los paseos de Catoira

Paseos Catoira

El paseo fluvial del río Ulla permite disfrutar de la belleza de uno de los paisajes más impresionantes de Catoira y donde se concentra también una mayor biodiversidad. Es un paseo peatonal de unos tres kilómetros que va paralelo al río, que une el área recreativa con el recinto de las Torres de Oeste y continúa por las brañas hasta el límite con el municipio de Valga. Permite de esta manera recorrer a pie un tramo de la Ruta Xacobea do Mar de Arousa e Ulla.

Pero Catoira cuenta además con un paseo marítimo. Este recorrido sale desde la Alameda, y tras pasar la piscina municipal, el edificio de deportes náuticos y la playa artificial se une a un paseo de madera que respeta los valores ambientales existentes y enlaza con la zona monumental de las Torres de Oeste.