Ruta Vikinga Ría de Arousa

Naturaleza

Naturaleza Catoira

El municipio de Catoira posee fuertes atractivos para el turismo ecológico. El paseo por sus bosques constituye -para quién no los conozca- uno de los mayores atractivos. En este entorno natural encontramos bosques húmedos de espesa vegetación, surcados por una extensa red fluvial y cuyas aguas discurren hacia la ría de Arousa, sorteando un sinfín de molinos. El río más destacado es el Ulla, que ofrece al municipio la espectacularidad de sus marismas.

Desembocadura del Ulla

El río Ulla forma un estuario al desembocar en la Ría de Arousa. Este ecosistema ocupa 1.108 hectáreas, donde las aguas salubres de las corrientes marinas confluyen con las aguas del río y favorecen la formación de islotes arenosos que sobresalen del lecho. Es un área de gran importancia ambiental donde predominan las junqueras, una de las plantas de humedales más importantes de la hidrografía gallega. Está incluido en la Red Natura 2000 y catalogado como Lugar de Interés Comunitario (LIC) dentro del Sistema Fluvial Ulla-Deza.

Flora y fauna

La flora en Catoira está determinadas por las características de su emplazamiento, pero también por la actividad humana. Así, pueden observarse las especies propias de junqueras, brañas y bosques de ribera. Bordeando los ríos y riachuelos del municipio se pueden encontrar alisos, fresnos, robles, gestas, helechos y tojos. A estas especies hay que añadir los bosques de pino y eucalipto que surgieron fruto de la replantación.

En cuanto a la fauna, en este pequeño territorio también encontramos gran diversidad de mamíferos (jineta, jabalí, ardilla, erizo chacho, etc.), aves (cuervo marino, garza real, busardo ratonero, lechuza, avefría…), peces (solla, anguila y lamprea) y reptiles (salamandra o culebra de agua), entre otros. Pero de todos, en la fauna de las marismas destacan la nutria, cuya dieta es a base de peces y complementada con crustáceos, anfibios y reptiles, y la rata de agua, de vida estrictamente acuática y alimentación vegetariana.

Laguna de Pedras Miúdas

Desde el mirador de los molinos de viento se intuye la laguna de Pedras Miúdas, en Outeiro da Vila. Se trata de un paisaje de singular belleza, un acuífero formado sobre la cuenca vacía de una cantera y que es un ejemplo de la capacidad de regeneración de la naturaleza. Los vecinos habían luchado durante años para hacer la cantera y luego para conseguir la protección ambiental para la laguna. Contiene un agua de excelente calidad, procedente de los manantiales enterrados.